sábado, 2 de febrero de 2013

La leyenda de los tres peñones


Este era el camerino de uno de los mejores y más divertidos montajes que he realizado LA LEYENDA DE LOS TRES PEÑONES, basado en la historia popular de que los tres peñones de Almuñecar son los príncipes que quedaron convertidos en peñas al tirarse al mar por el amor no correspondido de una princesa que no se aclaraba y estaba un poco loquilla.
La idea fué de una asociación en defensa del patrimonio cultural de Almuñecar.
Se hizo durante un curso escolar entero con acuerdos entre colegios de primaria, ayuntamiento y la asociación.


 La poética escénica en este caso era al aire libre, participativa, divertida y loquísima
Un viaje a la historia en la que contando anécdotas y ridicularizando los personajes hasta el humor del absurdo, conseguimos un gran éxito entre los colegios, alumnos,as, maestros y público en general.

Actuábamos inicialmente solo para los colegios concertados que así lo habían solicitado al ayuntamiento.










Mi papel era la de guardadora de la virtud de la princesa adolescente.
Regañona, unas veces, arbitral y conciliadora otras, pelota con el padre, el César, al que temo y manejo, y siempre oportunista y bruja de rituales y hechizos.




 Aunque este tipo de montajes no son apenas valorados por el públilco, viéndolos más como animaciones participativas e infantiles, su labor y su trabajo es tan arduo, fascinante y dificil como una obra de escena.

Para los no entendidos todo lo que suene a niños y al aire libre tiene menos seriedad que las obras"serias".

¿Donde está aquí la poética escénica?

Pues en todo.
En la invención del texto lo primero. :Ameno, dinámico, divertido, participativo, emotivo, positivo.
En la creación de los personajes, que parecen simples, pero tienen la complejidad de lo simple, precisamente porque aparentan mucho más de lo que son.
En la puesta en escena, colorista, brillante, llena de atrezzos, objetos inversomímiles, y un vestuario aproximado y loco puesto que no se busca el realismo ni la perfección, eso forma parte del juego dramático.








La princesa en la edad "del armario" languidece de ganas de tener un novio. Consciente ante el espejo de lo guapísima que es.

Yo, su guardadora de virtudes intento que el César comprenda que la niña "necesita" marcha, búsqueda de pretendientes.






Se hacen diversos juegos con los niños participantes para que tengan acceso a ganarse "el favor" del César y acceder a cortejar a la princesa.


Se forman equipos entre los escolares.


La guardadora se lo toma muy en serio.




















Conjuros con tela mágica para que vuelvan los niños-principes que se han tirado al mar, y se han convertido en Peñones.
Más conjuros que te crió.











Princesa histérica y harta, "aun no han vuelto" los chicos.
       

3 comentarios:

  1. Muy bien Marta, ves como todo es ponerse.
    Ya te he puesto en mi blog en el apartado de blog de amigos, un beso.

    ResponderEliminar
  2. muy interesante, me gusta la idea. Besos guapa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a las dos, me costó mucho poner el texto y las fotos donde quería, y aún no lo conseguí del todo, pero al menos hay algo más, de lo mucho que me queda.
      La próxima entrega serán performances, o otro montaje en el castillo de Salobreña, que también fué muy divertido y a sorprendente.

      Eliminar